RIZZO Y GENTE DE DERECHO LLEGARON AL PODER CON UNA PROPUESTA ANTICORPORATIVA


Rizzo votó a favor de la creación de CASSABA. Pero de inmediato su sagacidad le permitió advertir que la gran mayoría de los abogados, que se enfrentan día a día a las adversidades de la profesión sin un sindicato, sin un “papa estado” que los proteja y que dependen de su profesionalismo para subsistir y aportar valor a la defensa de sus clientes, rechazaban de plano el supuesto proteccionismo que les otorgaba la “Caja salvadora”, y que casi unánimemente preferían decidir sobre el destino de sus aportes y que el carácter obligatorio de las retenciones los ponía de mal humor.

Entonces, rápidamente cambió de opinión y la emprendió contra el monstruo que había contribuido a crear y, sin vergüenza alguna, enarboló la bandera de CONTRA CASSABA, a derogarla!. Con esa propuesta, de nítido corte libertario, logró ganar las elecciones, y con ello el poder en el CPACF. Rizzo es un político muy vivo que se dio cuenta para dónde soplaba el viento.

Claramente la opinión contraria a CASSABA era una bandera liberal que enseguida respaldamos quienes ejercemos PROFESIONES LIBERALES, como la abogacía. Pero como tantas veces ocurre, fue levantada por un oportunista que vio la posibilidad de ubicarse en una posición que reclamaban los colegas. Como no podía ser de otra manera, al llegar Rizzo al poder, dejo caer su piel de cordero y el Colegio se convirtió en un feudo poblado por aplaudidores que lo conviertieron en la corporación que es hoy, que suma cada vez mas kioskos y administra cuantiosos fondos, inmuebles y contratos millonarios al amparo de peajes cada vez mas caros que los abogados debemos oblar sin hesitar ya que la ley de colegiación obligatoria resulta un inmejorable caldo de cultivo para el crecimiento de esta expresión del corporativismo.

Por eso decimos BASTA. ¿Hasta dónde va a llegar este populismo en el Colegio Publico? Ya es imposible ejercer la profesión sin abonar los costos cada vez mas altos que nos impone esta corporación. Es hora de poner un freno al monstruo en que se ha convirtido el CPACF.

No a CASSABA era una idea anticorporativa del mismo modo que lo es la derogación de la colegiación obligatoria al CPACF. Los abogados tenemos que poder decidir libremente a qué grupo queremos unirnos, qué opiniones queremos apoyar, si queremos sostener una agencia de viajes, subvencionar máquinas fotocopiadoras, dar préstamos a terceros y qué hacer con nuestro dinero. Sin sostener con nuestro trabajo entidades corporativas que nos tienen prisioneros.

La solución siempre está en la LIBERTAD.