El por qué del cuidado de la Constitución Nacional

En estos días hemos participado de la movilización ciudadana en defensa de los principios esenciales de convivencia que el pueblo argentino eligió y dejó establecido en la Constitución Nacional.

Atención lectores, y en especial aquéllos que se perciben libertarios: aunque parezca una obviedad, la contracara del #18A no es el respeto a la soberanía individual de cada uno de los que habitamos el suelo argentino (que supone la libertad de elección de los medios para perseguir fines con responsabilidad).

El rival del #18A es lisa y llanamente la eliminación de cualquier atisbo de consideración hacia el inalienable señorío personal -que lejos de la perfección plasma el bloque de constitucionalidad federal-.

Como señala Ariel Corbat, ante la generalizada aprehensión de tal amenaza, no es casual que aparezcan los oportunistas que fingen escandalizarse por el inminente peligro y que intentan mostrarse como lo que no son: los defensores de la Constitución Nacional.

Ariel Corbat apunta al CPACF, al Colegio Público de Abogados de la Provincia de Buenos Aires (COLPROBA) y a la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA), que hicieron público el documento titulado
Por una verdadera reforma judicial; "que no es otra cosa más que un descarado ejercicio de la hipocresía".

En su blog, Ariel Corbat reflexiona indignado que "mienten cuando dicen que se encuentran comprometidos con la supremacía de la Constitución porque si así fuera no existirían esos cotos corporativos que violentan la libertad de asociación tanto como la libertad de trabajo" y "desconocen el carácter de Nacional que la propia Constitución Nacional atribuye a los títulos de abogados".

"Igual que el Gobierno, los colegios púbicos de abogados están en contra de la Constitución Nacional, por ello todo el comunicado es una enorme hipocresía", y el único objetivo es aprovecharse del trance actual "solamente para ocultar a la ciudadanía el espurio fin de mantener el control corporativo de la profesión de abogados", afirma Ariel Corbat.